Tipos de gatos de apriete más comunes

También llamado sargento o tornillo, el gato de apriete es un accesorio elemental en el campo del bricolaje, especialmente para trabajos de carpintería. Se trata de una herramienta manual que nos permite sujetar firmemente dos o más piezas para que podamos trabajar cómodamente con ellas. Exponemos algunos de los tipos de gatos de apriete más comunes. 

El gato de apriete tiene tres funciones básicas: inmovilizar dos piezas, sujetar firmemente la pieza con la que vamos a trabajar a la mesa, y fijar un encolado mediante presión. Generalmente su mecanismo se compone de dos mandíbulas unidas por una guía, que podemos mover hasta presionar las piezas todo lo que deseemos. Dicha presión se logra mediante el uso de un husillo o tornillo en una de las mandíbulas o en ambas.

¿Qué tipos de gatos de apriete hay?

Algunos modelos cuentan con dos mandíbulas ajustables, que se fijan a través de un tope de retención, un mecanismo de freno o un simple apalancamiento sobre la guía. Sin embargo, dependiendo de la clase de gato de la que estemos hablando, disponen de un sistema más o menos complejo. Algunos de los tipos de sargentos o gatos más comunes son los siguientes:

gatos de apriete

  1. Clásico o común. Sus mandíbulas y la guía forman una única pieza denominada “cuerpo”, habitualmente fabricada con acero forjado. Consiste en una pieza en forma de U, en cuyo extremo se coloca un husillo para presionar la pieza contra el otro extremo. Dentro de esta clase encontramos variedades de diversos tamaños y características.
  1. De leva. Una de sus mandíbulas es ajustable, y al girarla ejercemos presión sobre la pieza. Por lo general es de madera y sus mandíbulas están forradas de corcho, por lo que este tipo de gato es muy apropiado para materiales blandos y delicados.
  1. De apriete rápido. Tiene una mandíbula ajustable (usualmente la que lleva el usillo), y es el más utilizado gracias a su versatilidad y a la rapidez con la que fija varias piezas; es muy recomendable, por ejemplo, para unir encolados. Dependiendo del trabajo que vayamos a realizar, necesitaremos un tamaño u otro.
  1. De ingletes. Es muy útil para encolar y trabajar dos piezas a inglete. Este tipo de gato está formado por dos mordazas unidas perpendicularmente, sujetando cada una de ellas una de las piezas del inglete a un ángulo de 90º respecto al otro.

gatos de apriete para tus labores de carpintería

  1. Para cantos. Se utiliza para aplacar molduras en el canto de los tableros, siendo muy útil a la hora de poner un cubrecanto a un tablero curvo, ya que para ello no nos serviría otra clase de sargento. Cuenta con uno o varios husillos perpendiculares, lo que le diferencia del gato clásico o común.
  1. Semiautomático. Su mayor ventaja es que podemos usarlo con una sola mano. Su mecanismo se basa en una cremallera que propicia que el apriete se lleve a cabo presionando, y liberando seguidamente la palanca que incluye en la mandíbula móvil. Dispone de otro gatillo que suelta la presión. Es una de las opciones más recomendables, aunque también de las menos económicas.
  1. De cárcel. Su mecanismo de doble husillo permite que las mandíbulas puedan cerrarse en diferentes ángulos, por lo que es perfecto para encolar piezas de formas complicadas.

A la hora de adquirir un diseño u otro, debemos tener en cuenta varios factores. En primer lugar el tipo de trabajo que queremos realizar (cortes, uniones, encolados, etc.), así como el tamaño de las piezas que vamos a tratar. Es importante, también, que busquemos marcas de alta calidad y que nos dejemos asesorar por un profesional.

Nuestros gatos de apriete

Nuestros gatos de apriete

En Teminsa disponemos de algunos modelos muy recomendables gracias a su estupenda relación calidad-precio. El primero de ellos es un gato de apriete con cabezales de hierro fundido nodular, mango en cruz, extremo hexagonal, y freno antideslizante de acero templado y dentado, con autorremachado anticaída. Posee protección antioxidante: barnizada o zincada. Y émbolo de apriete de acero: articulado o fijo. Sus medidas son de 30×8.300 mm.

Encontramos este mismo diseño en diferentes medidas, de las cuales depende el precio, que se adaptan fácilmente a nuestras necesidades y presupuesto. De iguales características, podemos encontrarlo desde un tamaño mínimo de 30×8.150 mm, hasta unos 35×8.800 mm.

¿Qué os parecen los tipos de gatos de apriete más comunes que hemos expuesto en líneas anteriores?


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